Acné y verano: los reflejos correctos para evitar los brotes de acné después del sol

¡Acné! Este pequeño grano es el enemigo de muchas mujeres, y también de los hombres. Es antiestético y perturbador. Los brotes de acné se ven favorecidos por muchos factores como los rayos del sol. ¿Cómo evitar la aparición de acné después de la exposición al sol? ¿Cuáles son los reflejos correctos a adoptar?

Evitar la exposición excesiva al sol

El verano es una estación hermosa que ofrece la posibilidad de aprovechar el mar y la playa. Sol, playa y vacaciones, nos empuja a salir y disfrutar de la colorida temperatura. Sin embargo, el sol tiene un elemento llamado rayos ultravioleta. Esto tiene un impacto muy malo en la piel. Puede causar daño a las glándulas sebáceas, lo que produce espinillas. Favorece la degradación de la piel y la aparición de varias manchas en la cara. Si tiene una piel con tendencia al acné, o si simplemente no quiere tener acné después de la exposición al sol, no debe exponerse demasiado al sol. Si es posible, usa un sombrero cuando salgas a pasear y sobre todo, no salgas entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde. El sol es más dañino durante estas horas.

Proteja su piel con cuidados anti-UV.

El bronceado es una de las prácticas esenciales en la playa. Sin embargo, no está exento de riesgos. De hecho, puede causar quemaduras o incluso rupturas de la piel. Para prevenir la aparición del acné después de la exposición al sol, debe protegerse la cara con productos anti-UV. El protector solar es el más recomendado. Permite aprovechar al máximo el tiempo, evitando varias impurezas. También previene las quemaduras de sol. Para obtener mejores resultados, es preferible optar por una crema con un índice alto. Es más eficaz y el efecto es inmediato.

Si no tienes crema solar, también puedes recurrir a métodos naturales. La miel, el aceite de aguacate o la mantequilla de karité son excelentes formas de protegerse del sol.

Beber mucha agua y comer una dieta equilibrada

El sol no es el único factor en el desarrollo del acné. La falta de hidratación y la malnutrición también contribuyen a los brotes de acné. Así que, para remediar esto, necesitas beber agua regularmente. Debes consumir al menos 1,5 litros de agua por día. Además de hidratarte, esto ayuda a limpiar todas las toxinas dentro de tu cuerpo. Por lo tanto, reduce el riesgo de acné en la cara.

Los alimentos ricos y aceitosos son también fuentes de acné. De hecho, estos se almacenan en el cuerpo y causan sebo no deseado. El cuerpo los liberará en forma de granos de acné. Cuando comas, da preferencia a las frutas y verduras. Son ricos en agua y fibra, necesarios para el mantenimiento adecuado de la piel.

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