Primera consulta con el quiropráctico: ¿cómo va?

Para mejorar su bienestar, es aconsejable consultar a un quiropráctico. Este profesional de la salud es capaz de ofrecerle una intervención personalizada para tratar o aliviar muchas dolencias o enfermedades.

¿Qué es la quiropráctica?

Es un tratamiento terapéutico que consiste en manipular ciertas partes del cuerpo, en particular la columna vertebral, para aliviar el dolor periférico y espinal. La quiropráctica actúa sobre otros problemas de salud como el insomnio, las migrañas, la espasmofilia, los trastornos digestivos y nerviosos…

¿Qué debo hacer antes de consultar a un quiropráctico o a un quiropráctico?

Es importante saber el motivo de la consulta al quiropráctico. La quiropráctica se recomienda para personas con hernias de disco, dolores de cuello o espalda, dolores de cabeza y problemas con los músculos y las articulaciones. El quiropráctico es un profesional de la salud de primer contacto, lo que significa que para tener una cita con él, no es obligatorio pasar por un intermediario. La primera sesión en el quiropráctico suele ser la más larga, ya que es esencial para realizar ciertos exámenes médicos. Dependiendo de su situación, toma unas cinco o diez sesiones.

Cómo se realiza la primera consulta con un quiropráctico

Para establecer un diagnóstico del estado del paciente, el quiropráctico generalmente procederá en tres pasos que son la detección del problema de salud, la corrección y la prevención de otros problemas. En el momento de la primera visita, el quiropráctico hará una historia médica del paciente haciendo preguntas sobre su estado civil y su estilo de vida, el motivo de la consulta y las patologías del paciente. Luego observa la curvatura y la postura, así como cualquier enrojecimiento e hinchazón en el cuerpo. El quiropráctico también realiza exámenes clínicos de rutina como la auscultación de los pulmones y la medición de la presión sanguínea. Realiza pruebas neurológicas y ortopédicas y puede solicitar exámenes adicionales como ultrasonidos, pruebas de laboratorio o rayos X. El quiropráctico realiza un examen físico detallado del área afectada examinando los ligamentos, tendones y músculos, observando la flexibilidad de las articulaciones y las posiciones dolorosas.

Luego viene el verdadero examen quiropráctico. Consisten en manipular la columna vertebral y las articulaciones. La quiropráctica tiene equipo y materiales especiales para esta manipulación. El tratamiento se realiza generalmente sin medicamentos. Al final de la sesión con el quiropráctico, puede dar recomendaciones sobre los hábitos de vida a adoptar, la nutrición y la postura.

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